Umberto Eco fue un escritor y filósofo italiano, autor de numerosos ensayos y algunas novelas, entre las que destacó El nombre de la rosa (1980), un fenómeno editorial que combina erudición medieval, novela detectivesca y reflexión metalingüística.
Ambientada en un monasterio del siglo XIV, la intriga de El nombre de la rosa gira alrededor de una serie de muertes misteriosas en una abadía que custodia una biblioteca monumental, un espacio que simboliza a la vez el deseo de saber y los límites impuestos a ese deseo por las estructuras de autoridad. El personaje principal, Guillermo de Baskerville, representa la actitud racional, crítica y abierta, capaz de cuestionar los discursos establecidos mediante la duda metódica y la interpretación contextual.

En la escena del fragmento anterior, Guillermo de Baskerville menciona “cosas nuevas que se hacen con el vidrio”, en referencia a las lentes para mejorar la visión. La frase es visionaria: lo que en el siglo XIV eran lentes para leer, hoy son fibras ópticas que sostienen la infraestructura de Internet. Actualmente, las redes de fibra óptica transportan más del 95% del tráfico internacional a través de tendidos submarinos. El vidrio sigue siendo el material que expande nuestra capacidad de ver y comunicar, pero ahora a escala planetaria.
Más sobre lentes en la Edad Media en este hilo de X









